La odisea de los macarons


No hay nada tan bueno, tan fino, tan delicado y tan francés como un macaron. Esta deliciosa pasta de almendras y clara de huevos que están muy de moda hoy en día son un clásico de la repostería francesa. Si me seguís en Facebook, Twitter o Instagram, os he ido enseñando mis primeros pasos con estos bocaditos finolis. Y es que hacer un buen macaron es bastante difícil porque tiene que ser muy liso, blandito y crujiente a la vez y tiene que tener ese bordito muy específico. Y si tenemos que nombrar a algunos artistas del macaron, tenemos que hablar de la pastelería Ladurée y del chef repostero Pierre Hermé.

Sin embargo, existen otras formas de hacer un macaron. Menos glamour y marie-antoinettesco, pero más tradicional y sabroso. En mi pueblo, San Juan de Luz, existen dos pastelerías que proponen dos varientes. De un lado, están los Macarons Adam, que llevan desde la época de Luis XIV preparando el macaron tradicional, sin colorines, ni sabores.

–Personalmente, creo que han cambiado mucho desde que era pequeña y no merecen tanto la pena visto el precio del bichito. Pero si os hace ilusión probarlos, merece la pena darse una vuelta por la tienda–.

Por otro lado, están los macarons de Pariès. Bueno, una versión más empalagosa pero muy rica que llaman Muxus o Mouchous (besos en euskera). Y no sé cómo, el tercer intento de macarons que hice el sábado pasado, eran en realidad unos Muxus.

Y ahí va mi odisea. Para mi primer intento, encontré una receta de macarons a la antigua y me dije a mí misma que seguro que salen. ¡Pues no! Una mierda de receta. Pero era el primer intento. Os ahorro la receta.

Macarons minis

Segundo intento. Ya decidí coger las recetas que venían en el kit macaron de Lékué, y la verdad que está bien. Lo malo es que no controlo aún la manguera y la alfombrilla para macarons y mi horno tiene la mala costumbre de calentar demasiado a pesar de seguir las instrucciones. Entonces, ya para la tercera, lo hice a mi bola y observando el horno hasta que diga yo ¡YA ESTÁ!

¿Qué lleva?

Para 30 macarons

280g de azúcar glace
160g de almendra molida
3 claras de huevo
1 pizca de sal
50g de azúcar
1/2 cucharadita de extracto de vainilla

¿Cómo se hace?

En un bol, se tamiza el azúcar glace y se mezcla con la almendra molida. En otro bol, se montan las claras de huevo con una batidora eléctrica. Se añade la sal, el extracto de vainilla y poco a poco el azúcar hasta obtener un merengue espeso. A éste, se le va incorporando poco a poco el azúcar glace y la almendra mezclados. Para ello, se remueve con una espátula de goma con un movimiento suave, de arriba a abajo. En una manguera con boquilla redonda, se vierte la masa de macaron y se deja reposar media hora, a temperatura ambiente –MUY IMPORTANTE–.

Se precalienta el horno a 150ºC. Mientras tanto vamos preparando los macarons. Podéis usar la alfombrilla de Lékué que viene con un guía marcada para dosificar la masa.

Este fue mi  fallo, no deje reposar la masa. Entonces, se me quedó compacta y no se me ha expandido como debería. Por eso, en el segundo intento, se me quedaron pequeños. 

Macarons minis

Otra forma, es usando la placa del horno forrada con papel vegetal y vamos dejando masa. Esta vez, sí que se me expandió la masa tras dejar reposar. Hice unos macarons crudos de 2 cm de diámetro y crecieron un centímetro más.

Macarons

Entonces, se hornea 20 minutos hasta que estén duros al tacto. Se dejan enfriar y se rellenan.

Yo dejaría 15 min en el horno y vigilando muy bien la cocción ya que las otras veces se me empezaron a tostar a los 12 min. Así que, atentos.

Para el relleno, podéis hacer una ganache, una crema pastelera, usar mermelada de frutas o, en mi caso, crema de casteña con vainilla de Bonne Maman. A pesar de todo, recibí muchos halagos por parte de mis amigas y de mi familia. ¿O era compasión?

Macarons de crema de castañaMacarons de crema de castaña

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6 comentarios en “La odisea de los macarons

  1. Desde luego que mérito tienes y mucho… a mi no me sale algo a la primera y ya desisto definitivamente. Aunque he de confesarte que con lo único que he insistido y sigo insistiendo es con los jodidos macarons. Ni pa dios me quedan bien. Los tuyos al lado de los mios son de exposición internacional. Eres toda una campeona!!! Bss

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